¿Cuándo debo contactar con un abogado especializado en delitos violentos en Luisiana?
Inmediatamente. Las pruebas son sensibles al paso del tiempo. Los testimonios de los testigos pueden cambiar. Las decisiones que se toman en los primeros días tras una detención pueden determinar el rumbo de todo el caso. Cuanto antes nos involucremos, más opciones tendremos para protegerle.
Seguir leyendo¿Las condenas por delitos violentos permanecen en los antecedentes penales en Luisiana?
La mayoría de las condenas por delitos violentos son muy difíciles de eliminar en Luisiana. Muchas permanecen en tu expediente de forma permanente, lo que afecta al empleo, la vivienda, los derechos sobre armas de fuego y mucho más. Evitar una condena desde el principio es siempre la prioridad.
Seguir leyendo¿Cuál es la diferencia entre agresión y lesiones en Luisiana?
La agresión implica amenazar o intentar causar daño, provocando en alguien un temor razonable de sufrir lesiones. La agresión con lesiones implica contacto físico real. Ambas pueden ser simples o agravadas, y los cargos agravados conllevan penas mucho más severas.
Seguir leyendo¿Se puede reducir o desestimar un cargo por delito violento?
Sí, dependiendo de los hechos. Si las pruebas se obtuvieron de forma ilegal, si los testigos no son fiables o si la fiscalía no puede demostrar todos los elementos de la acusación, es posible que se reduzca la pena o se desestime el caso. Un abogado experto en defensa de delitos violentos revisa todos los ángulos antes del juicio.
Seguir leyendo¿Cuáles son las penas por delitos violentos en Luisiana?
Las penas varían según el delito y los antecedentes penales. Van desde varios años de prisión por agresión simple hasta cadena perpetua o pena de muerte por asesinato en primer grado. La ley de reincidencia de Luisiana puede aumentar significativamente las penas para los reincidentes.
Seguir leyendo¿Qué se considera un delito violento en Luisiana?
Luisiana define los delitos violentos como aquellos que implican el uso, intento de uso o amenaza de uso de la fuerza física contra una persona o sus bienes. Entre los ejemplos más comunes se incluyen el asesinato, la agresión, la agresión con lesiones, el robo a mano armada, el secuestro y determinados delitos sexuales.
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